domingo, 22 de marzo de 2015

El día a día

Otro día más. Otro día más levantarme a las 7 de la mañana, deseando que sean las 11 de la noche para 'dormirme'. ¿Por qué pongo comillas? Porque no duermo, me paso hasta las tantas de la noche llorando. ¿Por qué? Para desahogarme. Instituto, pf. Lo odio, no porque sea para estudiar o por los profesores ni nada de eso, sino porque noto que ni encajo, miro por los pasillos y me doy cuenta de que todo el mundo me observa (o eso pienso). Duele mucho saber que nadie sabe por lo que estás pasando. Me pongo muy feliz cuando llego del instituto y pienso: ¡Bien! Sobreviví otro día más. Pero de repente hay otra guerra en mi casa, que hace cambiar mi ánimo. Y te encierras en tu habitación, escuchando música. Parece que la música esta escrita para mi, la mayoría de las canciones (de las que yo escucho) me siento muy identificada con ella. Parece que la música es la única que me escucha y entiende. Me encanta dormir, es como si muriera un par de horas, es un estado de paz y tranquilidad, sueño con que soy feliz hasta que llego a un punto en que me lo creo, pero me despierto y veo que todo era un sueño, una mentira y me doy cuenta de que todo es una pesadilla, la realidad. Y me vuelvo a deprimir y vuelta a la rutina. Gracias sociedad, por haber creado el monstruo que soy ahora mismo. [Este texto NO es mío.]