miércoles, 16 de abril de 2014
Una pequeña máquina del tiempo.
Pasé la página. Ese álbum de fotos delante, miles de recuerdos pasaban por mi cabeza. Aquellos tiempos tan felices, aquellos deseos de ser grande y hacer cosas de mayores, y ahora, deseos de volver a la infancia. Y piensas, ninguna preocupación ni tantas resposabilidades. Solamente jugar, saltar, reír, salir a la calle, hacer muchos amigos... y sobretodo ser el centro de las fotografias. "Qué tiempos aquellos", te repites una y otra vez al ver cada fotografía. La vida no era como la veo ahora, o simplemente, no era consciente. Esa sonrisa de felicidad que tenía en la cara se ha convertido en una sonrisa falsa llena de lágrimas. Sin embargo, tenemos que aceptar que todo eso, ya se ha acabado. Sé que es dura la vida y todos pasamos por momentos difíciles. Pero aun así, sonreímos porque creemos que es más fácil y no queremos preocupar a los demás. Y al final, tenemos que afrontar lo que nos duele y aprender la lección que nos ofrece todo esto.
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