miércoles, 19 de febrero de 2014

Batalla interminable.

Después de un día como uno cualquiera, tan solo quieres llegar a casa y tumbarte, sea en la cama o en el sofá. Abres la puerta sin pensartelo dos veces y te estiras como si ya no tuvieses fuerzas. No tienes ganas de hacer absolutamente nada. Te sientes espesa,extraña, como si te dara tod igual, incluso piensas que no sientes nada. Te paras a pensar, a recordar los momentos que te han pasado últimamente y..te das cuenta de una cosa, más bien de un obstáculo que querias evitar y sin embargo no lo has conseguido. Te sientes aún peor, con ganas de tirar la toalla, con la sensación de que no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Empiezan las batallas entre la mente y el corazón otra vez. El corazón vence como de costumbre pero la mente no se rinde. Tú estás a favor de la mente o..del corazón; tampoco lo sabes. Demasiadas confusiones e indecisiones. La mente continuamente piensa que es imposible, el corazón tiene esperanzas o, tan solo ganas de joder como debes imaginar. Te encuentras entre la espada y la pared o podríamos decirlo así, entre el corazón y la mente. La batalla sigue en pie. El corazón está en racha, la mente está sin fuerzas pero aún quiere seguir, hasta el final. Empiezas a hartarte de todo, siempre tiene que haber algo que te arruina todo. -No quería que pasase esto-te dices una y otra vez. -¿Por qué me hace sentir algo que no quiero?- Suspiras.